Permítanme presumir
- Noé Vargas
- 7 oct 2020
- 2 Min. de lectura
¡Hola! Hoy tengo algo que contarles, pero primero, algo de contexto...
Inicié este blog en un periodo muy ocupado en mi vida. Hace unas semanas reiniciamos las actividades escolares en donde trabajo, así que he tenido mucho que planear, enseñar y corregir. Hasta ahora me he sentido muy bien con mis grupos, incluso puedo decir que he aprendido mucho junto a ellos; a pesar de que me gusta tener dinamismo en las clases, estos días mi garganta ha estado muy dolorida.
Pero esperen, aún no estoy presumiendo. Resulta que, unas semanas atrás, mi primo comenzó a entrenarnos a mi hermano y a mí. Él estudia ciencias del deporte y se ofreció a estructurar un buen entrenamiento, adaptado a nuestras condiciones físicas y objetivos. Estos días he tenido que disciplinarme mucho porque mi primo es muy cumplido con su rol de trainer, incluso cuando tengo mucho que hacer o cuando me siento cansado. Muchas veces he tenido que empezar a escribir en este blog desde temprano porque a las 8:30 o 9 ya debo estar listo para el ejercicio. Soy muy afortunado de tener a mi primo, estoy seguro de que no hubiera dudado mucho tiempo si estuviera haciendo una rutina tan pesada por mi cuenta.
Vaya, ya van dos párrafos y no he empezado a presumir. Seré más específico. Yo utilizo Anki para estudiar mis idiomas y otras notas, pero lo había estado haciendo únicamente en la computadora porque la aplicación para el sistema operativo de mi celular es la única para la que se cobra. La persona que desarrolló este software vive exclusivamente para él, por lo que decidió ponerle precio a la app de iOS para poder solventar sus gastos y continuar trabajando para mejorar su creación.
Ahora sí, a presumir. Durante la semana, uno de mis alumnos particulares realizó su pago por mis clases y decidí comprar la app para el celular. De esta manera, podré estudiar incluso durante los tiempos intermedios del entrenamiento. También podré hacerlo cuando esté cuidando a mi abuelita y se quede dormida.

Ya pasé a Anki las notas de mi clase de japonés, faltan varias más de mi curso de certificación
Entonces, ya no tengo excusa. Hoy estudié muy poco porque tuve varias clases y una reunión, pero tengo unas cuantas horas más antes de terminar el día. Mi meta para esta semana es aprenderme los contadores japoneses, una categoría de palabras innecesaria ante los ojos de un occidental pero muy importante a la hora de hablar el idioma. Tal vez las veo así porque todavía no me acostumbro a su uso, ya les contaré la próxima semana si los termino de comprender.
¿Cómo van con el desafío de esta semana? Comenten si lo han disfrutado 😄



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